El sábado, 20 de septiembre, nuestra parroquia vivió con gran fervor la celebración de las ofrendas a nuestra Patrona, un encuentro en el que la devoción y la solidaridad se unieron en un mismo gesto de fe.
Los fieles presentaron flores para adornar el templo y honrar a la Virgen, alimentos no perecederos destinados a los más necesitados y donativos para el arreglo de la Ermita de nuestra Patrona, contribuyendo así al cuidado de este lugar tan significativo para toda la comunidad.
La celebración estuvo marcada por un ambiente de oración, gratitud y fraternidad, recordándonos que el amor a la Virgen nos impulsa siempre a vivir la fe con gestos concretos de caridad y compromiso.






